jueves, julio 14

Volviendo

Nunca había odiado tanto volver a casa después de unas largas vacaciones... hasta ahora. Es más, toda la vida me disgustó el hecho de abandonar mi casa por una o dos semanas, a pesar de que eso significara cosas que la gente suele disfrutar: nuevo ambiente, toda la comida chatarra/rápida que pudiera ingerir y muchas compras. Pero no, en ésta ocasión no quería regresar a casa aunque ya hacían casi quince días desde que la vi por última vez. Ni siquiera volver a dormir en mi propia cama me reconfortó.

En fin, extrañaré al pequeño niño de cabellos rizados y dorados. Extrañaré el clima helado que nada me gusta y el sonido de la lluvia golpear en la ventana mientras intento dormir. Extrañaré la horrible alergia que algo me provocó en la piel, haciéndome parecer una de esas bolsas de plástico cubiertas de bolitas rellenas de aire. Extrañaré aquella casa siempre llena de niños y sus risotadas alegres. Pero sobre todo extrañaré los paseos nocturnos en bicicleta (si, yo torpemente paseando en bici) con el viento frío soplándome con fuerza sobre la cara y la velocidad debajo de mi, esa sensación de seguridad y libertad completa.


Hogar, dulcísimo (y aburrido) hogar.

"De ti beberé un poco de paz.
Es todo tan veloz, ven por favor."

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