jueves, diciembre 1

Bi en ve ni do el doceavo

El mes del invierno, de las fiestas de navidad, del viejo panzón vestido con traje rojo. El mes de las vacaciones, de las despedidas momentáneas y de la extraña melancolía que a algunos nos embarga sin motivo alguno. También marca los años que me envejecen: Diciembre es mi mes.

Una semana más y soy libre de escuela, por fin. Más que simple descanso momentáneo, creo que las vacaciones fueron inventadas con el fin de conservar la poca cordura y salud mental que ronda por estos tiempos. La gente necesita dejar de verse, alejarse, descansar de ciertas compañías y distraerse un poco.


Por supuesto que hay excepciones. Casi nulas, sí, pero las hay. A mis excepciones yo las suelo extrañar muchísimo. Ejemplifico: Desde que él fue mío, odié inexorablemente las vacaciones porque las circunstancias nos obligaron a dejar de vernos durante largo tiempo (mínimo un mes completo). Todavía nos obligan las muy inoportunas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

yo creo que este mes es lindo, es en el mes que miras a toda tu familia unida, aunque se deberia ver mas seguido pero no es asi, saludos!