martes, julio 31

Apenas tengo fuerzas para levantarme a servir un cereal que no es para mi. Yo sin hambre, yo con sueño, yo sin ánimos, ¿cuándo va a parar? Lo tuve todo y la no comprensión me lo quitó. Me deshizo a pedacitos. Provoca más daño que el daño que yo ocasionalmente me hago a mi misma. Mucho más porque ese daño me abandona, no me deja aprendizajes, me envuelve, me tira y conspira. Es injusto. Mi daño desaparece pero ese, ¿cuándo? ¿Cuándo le recupero igual? La duda me oprime dentro y el positivismo está de más en esta ocasión. No hay esperanzas, no quedan posibilidades. De nuevo, injusto. Y me rodean los seres cantores que felices cruzan la puerta de mi habitación. Ruego porque se vayan pero mi esfuerzo resulta inútil, de nuevo comprobando lo inerte de mi naturaleza. Presa de la cama ansío, deseo, suplico, quiero, me quemo de cariño.

2 comentarios:

reina.momo dijo...

SIEMPRE hay esperanza y posibilidades!!

Zeida Bermúdez dijo...

Muy lindo. Te sigo

Saludos desde el lado oculto de la Luna.