jueves, mayo 30

Atenuados

Es casi medianoche. Gracias a la actuación tan digna, pudo hacerse del caramelito color celeste. Suena Palito Ortega en el aleatorio. Pone el dulce muy atrás en la garganta y lo pasa con agua simple. Pasan diez minutos. Sin efectos. El aleatorio le recuerda sus épocas de secundaria y agradece enormemente que no hayan sido otros tiempos los recordados. El dolor de cabeza no se atenúa. Cinco minutos más. Aparece sueño, desaparece todo lo demás.


Gracias, D.

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