Me acostumbro a tu delicada ausencia. Sonrío, rompo, miro, descubro y vuelvo. Volver, vuelvo. Mismo punto, mismo cielo, mismos anhelos y mismos desvelos. Me espanta tu inconsciencia poco menos que tu inconsistencia. Escalofríos e hilos plateados. No quiero que lo conjetures, no quiero que te des cuenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario